
Es un sólido ceroso, blanco, inodoro, sin sabor, con un punto de fusión típico entre 46° C y hasta casi 100º C. Es insoluble en agua, aunque es soluble en eter, benceno, y algunos ésteres. La parafina es inerte a los reactivos químicos más comunes pero es fácilmente combustible.
La cera pura de parafina es un buen aislante eléctrico y un excelente material para almacenar calor.