
La Parafina tiene muchísimas aplicaciones. Se utiliza para fabricar papel parafinado para empacar alimentos y otros productos; para fabricar papel carbónico; para impermeabilizar tapas de corcho o plástico, maderas, municiones; como aislante en conductores eléctricos; para fabricar lápices grasosos, velas, pirotecnia y múltiples artículos.
Se utiliza en la preparación de moldes para fundición, en donde se combina con otros materiales para obtener las propiedades deseadas. No se la suele utilizar pura porque es relativamente frágil a temperatura ambiente y no puede ser tallada en frio sin que se produzcan fracturas. Por ello se la mezcla con otras ceras y resinas.